Ponemos por escrito una regla de diseño: ningún poder, gadget o rol debe existir sin una respuesta posible. El jugador debe sentir que la solución está en la decisión y la ejecución, no en la suerte.
Esto guiará el futuro equilibrio, pero también la lectura en partida: un jugador debe entender qué le está pasando y qué respuesta podría haber intentado.
Lo que consideramos "no negociable":
- Si un poder es fuerte, tiene un costo, una señal o una ventana.
- Si es invisible, debe ser contrarrestable.
- Si es fácil de ejecutar, debe ser menos decisivo.